jueves, 24 de junio de 2010

La naciente escala y los ritmos de la vida.


Aún en ausencia de documentación, es posible adivinar el origen de la música. En los niños de corta edad, el canto apunta antes que el habla. La modulación del tono y la articulación de vocales y consonantes sobrevienen más tarde.

La organización de la música cantada en escalas de cinco o siete notas(o más) debió tardar siglos en fraguar. La Escala Pentatónica (de cinco notas) era corriente en la prehistoria de la música, y ha conservado primacía hasta el día de hoy en muchos pueblos. La Música europea, se basa fundamentalmente en la escala heptatónica(de siete notas), cuyos orígenes se remontan hasta el año 3000 a.de C.

Tan importante como la tonalidad y la escala es el ritmo, la impulsiva y variada vida interior que rige la distribución de los tiempos de la melodía. A menudo, un oyente experto puede identificar una tonada conocida por su ritmo, perceptibles sin que varíe el tono. El hombre primitivo aprendió el ritmo de los elementos. Escuchó la percusión de la naturaleza, las olas que baten regularmente la orilla y el hálito entre las ramas. El ritmo es una actividad básica en la persona: unas veces movemos el cuerpo de forma regular; otras, de modo más diversificado pero que responde a una acentuación, a un tiempo largo seguido de otro corto, en un ritmo apto para el baile informal.

En líneas generales podemos decir que la música es una expresión del movimiento físico, que cualquier tema y frase reflejan algún gesto corporal y que la inventiva del compositor está físicamente motivada. La música para el baile es un ejemplo obvio, pero también lo es la música lírica, ya sea lenta o rápida. Si se sucede a un tempo correcto, el cuerpo del oyente la siente como algo físicamente natural.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada